Muchos trabajadores aislados ya necesitan un teléfono para su trabajo. Con el AID SOS PHONE RG no tienen que llevar dos equipos: el mismo móvil con el que llaman, envían fotos o hablan por walkie es el que da la alarma si algo va mal.
La protección funciona sola. Si el trabajador pierde la verticalidad o deja de moverse durante el tiempo que se haya configurado, el teléfono avisa con su ubicación aunque él no pueda pulsar nada. Y si necesita ayuda, tiene un botón SOS físico siempre a mano.
Está hecho para el trabajo de campo: certificación IP68, resistencia MIL-STD-810H, batería extraíble de 3000 mAh y altavoz de hasta 105 dB para oír las llamadas con ruido. Los avisos y la sensibilidad se configuran a distancia, sin tener que recoger el teléfono.






