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La nueva LOPD refuerza el derecho a la intimidad

Almas Team

Lo más importante de la nueva ley es defender los derechos de la persona en el entorno digital y la ampliación de sus derechos ante muchas prácticas abusivas

En la actualidad estamos todos inmersos en un baile de siglas que siembran más y más dudas sobre el cumplimiento de la ley de protección de datos.

La primera ley instituida en España con el fin de proteger los datos del individuo es la ley orgánica 15/1999, que fue creada para proteger y garantizar el tratamiento de los datos personales, derechos fundamentales, libertades y en especial la privacidad, honor e intimidad de las personas en el ámbito familiar, personal y comunicaciones . En su objetivo estaba la defensa de los datos independientemente del soporte, ya fuera informático o no.

Debido al gran avance en el ámbito digital y a la internalización de los datos con el avance de internet y la conectividad y redes sociales, desde la unión europea tuvieron que dar el paso hacia una legislación más ambiciosa a través del reglamento general de protección de datos, la llamada RGPD.

El nuevo reglamento trae consigo nuevas normas para la protección de los datos, así como de las imágenes, vídeos, etc. y va dirigida a todos los miembros de la comunidad europea, así como a todas aquellas empresas aún siendo extranjeras  que recaben datos de los ciudadanos europeos.

Desde su implantación, todas las empresas, ya sean grandes o pequeñas, autónomos, ONG’s o particulares ha debido de adaptarse y asumir las medidas de seguridad establecidas que dependerán del nivel de riesgo que surjan según su actividad.

Se trata de intentar proteger al máximo la privacidad de las personas e intentar evitar el bombardeo de datos consecuencia de la cesión a terceros de los datos de email y teléfono privados de los ciudadanos.

Desde la implantación de la ley europea debemos tener el consentimiento expreso sobre la acción a desarrollar, tanto si es publicitaria o de otro tipo. Datos especialmente sensibles son los datos médicos o los de menores que deben tener un tratamiento especial.

En nuestro país, se implantó tras la ley europea en diciembre del mismo año la nueva ley de LOPD o la llamada Ley orgánica de protección de datos y garantía  de derechos digitales, que como su nombre indica, no solo se pone al día con la ley europea sino que además legisla sobre los derechos en el mundo digital.

La mejora con respecto a la europea, es la información que se debe dirigir en los medios digitales, que debe ser clara y concisa, evitando un lenguaje técnico o legal, al tiempo que la información debe ir en capas para que sea más fácil de leer, estableciendo los derechos ARCO (Acceso, Rectificación, Cancelación y Oposición).

También se estipula el derecho a la intimidad, prohibiendo toda grabación de imagen y sonido en áreas de descanso, baños, vestuarios, etc. todas aquellas zonas donde no se trabaja y donde la persona tiene derecho a no ser ni grabado, ni fotografiado.

Dentro del ámbito de la intimidad entrarán en juego todas las soluciones de geolocalización, de las que habrá que informar al trabajador cuando utilicemos cualquier solución donde realicemos el seguimiento del mismo.

En cuanto al registro de morosos, se reducirá en un año la publicación de las deudas y se exige una cuantía mínima de 50€ para poder publicarla.

Por último, se modifica la ley de competencia desleal con el fin de limitar asesoramientos de dudosa profesionalidad y la suplantación de la agencia de protección de datos.

Uno de los derechos fundamentales de la que habla la nueva ley es el derecho al olvido, algo que hasta ahora ha sido imposible, cuando una imagen vaga eternamente por internet.

Además la ley trae consigo otras novedades como son:

  • La figura del delegado de protección de datos
  • Los tres niveles de seguridad
  • El derecho al olvido
  • Los sanciones con carácter personal

Lo más importante de la nueva ley es defender los derechos de la persona en el entorno digital y la ampliación de sus derechos ante muchas prácticas abusivas.

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