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La Jornada a la carta no será un problema

Almas Team

La jornada a la carta encuentra en el fichaje a distancia su mejor aliado.

El pasado mes de marzo entró en vigor la nueva Ley que establecía la obligación a todo tipo de empresa el registro de la jornada laboral de sus empleados. La ya conocida como jornada a la carta vuelve a estar en boga de empleados y departamentos de recursos humanos, sin dejar de generar dudas e incertidumbre.

Las primeras Sentencias no han tardado en llegar, mientras hay compañías a las que se les ha dado la razón por el perjuicio que les suponía la modificación de la jornada, otras se decantan por escuchar a sus empleados y diseñar nuevas estrategias en cuanto a recursos humanos que favorezcan la conciliación.

A pesar de que el Estatuto de los Trabajadores contempla el derecho de pedir adaptación de la jornada, la empresa no está obligada a aceptar drásticamente dicha petición. Debe estudiar la propuesta y dar una respuesta, en caso de ser negativa tendrá que estar debidamente justificada.

¿Cómo deben actuar las empresas?

El proceso recomendado por parte de la compañía es anticiparse y hacer un análisis previo con necesidades de la empresa, organigrama, horarios de inicio y fin de la jornada, puntualizar cuando la actividad es mayor, etc.

Si la empresa cierra la posibilidad de adaptar la jornada sin valorarla, esto se traducirá en malestar entre los empleados, frustración y dicha solicitud se repetirá en repetidas ocasiones. Pero si por el contrario, la empresa valora y argumenta la petición aunque sea negativa, será síntoma de empatía y escucha de los empleados.

No afecta a todas las empresas por igual

Teniendo en cuenta el tamaño de la compañía, para las pymes resulta más complicado poder adaptar su ritmo y producción cuando los empleados solicitan este tipo de jornada, puesto que los recursos son más limitados y el margen de improvisación es menor.

Las grandes, por el contrario, pueden adaptarse a este tipo de peticiones al contar con más recursos de personas y posibilidad de contratación. Como medida preventiva es recomendable iniciar la negociación colectiva en la que la compañía y los representantes sindicales lleguen a un consenso.

Por otro lado hay que tener el tipo de actividad y el sector al que se dedique la empresa. En un principio, los trabajos de oficina o backoffice serán más fácil de cubrir que aquellos que están de cara al público, donde el margen de maniobra es menor.

Una posible solución que se puede aplicar en la gran mayoría de puestos es el teletrabajo. Hoy en día con la opción de fichaje a través de app o webserver, el empleado solo necesita una conexión a internet y un dispositivo (teléfono móvil, tablet, ordenador…) para dejar constancia de su inicio y fin de la jornada laboral. Además, con la opción de geolocalización, incluso los empleados que están fuera de la oficina pueden dar como válida el entrar a su “oficina” aun estando en un lugar remoto.

 

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